×

Advertencia

JUser: :_load: No se puede cargar usuario con el ID: 117

Martes, 22 Septiembre 2015 12:05

La prioridad de la Unión Europea

Escrito por 

Los refugiados ocupan la orden del día en las reuniones de Bruselas. Mientras los Estados miembros intentan llegar a un acuerdo sobre la gestión de la crisis migratoria, miles de personas continúan arriesgando su vida para llegar a Europa.

Comienza el curso para la Unión Europea. En el primer discurso sobre el Estado de la Unión de Jean Claude Juncker como presidente de la Comisión Europea, -siguiendo la tradición instaurada en 2010 por Jose Manuel Durao Barroso a imagen del de EEUU-, la crisis migratoria fue uno de los asuntos clave.  Nunca antes había tenido tanto interés una intervención como la de Juncker frente al Parlamento Europeo, tal y como había afirmado días atrás el  propio presidente de la Eurocámara, Martin Schulz.

El verano ha sido intenso y la Unión Europea se enfrenta desde hace meses a algunos de los retos más complicados de su historia. De la crisis griega a la dramática llegada masiva de refugiados e inmigrantes, sin olvidar tensiones de seguridad o la posible salida del Reino Unido.

Juncker fue claro desde el comienzo de su discurso y marcó algunas de las prioridades para 2016. “La primera prioridad hoy es, y debe ser, la crisis de los refugiados”, declaró tajante mientras se refería a cifras -impresionantes para algunos y aterradoras para otros-, sobre la afluencia de llegada de personas a las costas europeas. “Desde el inicio del año cerca de 500.000 personas han hecho su camino a Europa”, afirmó Juncker, sin dejar de recordar que muchos europeos también fueron refugiados tras la Segunda Guerra Mundial.

De las palabras a la acción

Más que un discurso que invite a los Estados miembros a tomar cartas en el asunto y palabras que llamen a la calma, los ciudadanos piden resultados eficientes. Pero cada Estado miembro mira por sus propios intereses. Juncker señaló en su discurso que ahora es el momento de que la Unión Europea y sus Estados miembros realicen “acciones audaces, determinadas y coordinadas”.

Pero Europa llega un poco tarde. Mientras desde hace meses perecen hombres, mujeres y niños en el mar en busca del sueño europeo, muchos contemplan la escena impotentes en sus televisores. Las ONGs se sienten desbordadas y toda ayuda es poca. Los niños lloran traumatizados con la infancia que les ha tocado vivir. Las mujeres embarazadas arriesgan su vida caminando durante kilómetros y kilómetros en busca de un lugar donde dar un futuro a sus hijos. "Imaginen por un segundo que fueran ustedes, con sus hijos en brazos, los que vieran cómo el mundo se derrumba a su alrededor. No habría precio que no pagaran, no habría muro que no subieran, no habría mar que no atravesaran o frontera que no cruzaran para huir de la guerra o del denominado Estado Islámico", exclamó Juncker.

Pero, ¿cómo ponerse de acuerdo cuando no existe una política común de inmigración? Estos días los ministros de Interior se reúnen para llegar a un acuerdo sobre las cuotas de refugiados mientras que la credibilidad de Europa, una vez más, roza el ridículo. Alemania presiona a los que se niegan a aceptar las cuotas y Hungría sella sus fronteras estableciendo una ley que penaliza la entrada ilegal al país y complica aún más la gestión de esta crisis.

“En Europa tenemos normas comunes sobre la forma en la que recibimos a los demandantes de asilo, en el respeto de su dignidad, en la forma en la procesamos sus solicitudes de asilo, y tenemos criterios comunes en nuestros sistemas judiciales independientes para determinar si una persona tiene derecho a la protección internacional”, explicó el presidente de la Comisión Europea. “Sin embargo estas normas deben aplicarse y ser respetadas en la práctica”, prosiguió Juncker, “y este no es el caso, como podemos ver todos los días en la televisión”. Y es que, como explicó el político luxemburgués, antes del verano, el organismo que preside inició 32 procedimientos de infracciones a Estados miembros por no cumplir con lo que se había prometido. 

“La crisis migratoria saca lo mejor de los alemanes y los europeos”, rezaba el bocadillo de una viñeta en la que estaba representada Ángela Merkel y publicada en un semanario inglés hace unos días. Pero sin duda, también lo peor. Mientras los países afrontan con incertidumbre esta crisis, las instituciones europeas siguen sin ofrecer una solución clara que los ciudadanos se crean. Pero claro, cómo obtener credibilidad cuando en medio de un discurso sobre el estado de la Unión se levanta un eurodiputado con una máscara de Merkel en la cara, interrumpe al presidente de la Comisión Europea para darle la mano y vuelve a su asiento. Pongámonos serios.

Visto 1241 veces

Deja un comentario

Los comentarios están sujetos a moderación, por lo que pueden tardar un poco en publicarse o rechazarse.

Buscar

@infoactualidad_

¿Qué comemos hoy?

 
Ciencias de la Información

<PRIMEROS>

Hamburguesas con patatas

Alitas de pollo

Merluza en salsa

<SEGUNDOS>

Gazpacho 

Paella mixta 

Ensaladilla rusa

  

Infoactualidad no recaba datos personales de ningún tipo, pero emplea cookies para contar las visitas. La navegación por el sitio significa aceptar este uso.