×

Advertencia

JUser: :_load: No se puede cargar usuario con el ID: 860

JUser: :_load: No se puede cargar usuario con el ID: 912

JUser: :_load: No se puede cargar usuario con el ID: 851

Jueves, 11 Febrero 2016 18:33

Descubierta la primera señal de ondas gravitacionales

Escrito por 
Dos agujeros negros se funden en uno (simulación) / Foto: SXS Dos agujeros negros se funden en uno (simulación) / Foto: SXS

El Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales (LIGO) ha anunciado la detección de ondas gravitacionales, cuya existencia fue planteada por Albert Einstein. Los hallazgos supondrán un gran avance y abrirán una vía para observar el universo de una forma diferente y comprender cómo se producen los fenómenos cósmicos más violentos.

“Damas y caballeros, hemos detectado ondas gravitacionales”, así ha comenzado la rueda de prensa David Reitze, uno de los físicos que han llevado a cabo la investigación. El hallazgo se produjo el 12 de septiembre de 2015 como consecuencia de dos agujeros negros en rotación que deformaban el espacio-tiempo, situados a 1.300 años luz de la Tierra. Las ondas gravitacionales, al llegar a la Tierra, contraen y expanden el espacio-tiempo, produciendo variaciones a través de las cuales las ondas pudieron ser detectadas por el LIGO, un instrumento creado para su captación.  

La investigación, iniciada en 2001, propiciará un cambio en la forma de observar el universo y proporcionará datos hasta ahora desconocidos sobre la Teoría del Big Bang y los fenómenos cósmicos más violentos. La importancia de las ondas gravitacionales reside en que permitirán obtener datos de aquellos fenómenos que no emiten luz, un estudio hasta ahora imposible de llevar a cabo. La comunidad científica considera que, debido a la envergadura, el hallazgo será galardonado con el Premio Nobel.

El LIGO es un instrumento formado por dos observatorios ópticos láser, uno de ellos ubicado en Livingston (Luisiana) y el otro en Hanford (Richland), diseñados para detectar ondas gravitacionales. Comenzó a desarrollarse en 1984 de forma conjunta por los institutos tecnológicos de California (Calthech) y Massachusetts (MIT), y Colaboración Científica LIGO. Los dos observatorios estuvieron en funcionamiento desde el año 2001 hasta 2010 sin obtener resultados. Tras un lapso de cuatro años inactivo, en 2015 se llevó a cabo una mejora en el detector que multiplica por cuatro la sensibilidad de los brazos láser y permite captar las ondas a una mayor distancia. La duplicidad de los dos observatorios es fundamental, ya que permiten identificar falsas detecciones producidas por perturbaciones o fallos del equipo instrumental.

 

Viaje de una onda gravitacional (inglés) /
LIGO/SXS/R.Hurt and T. Pyle

 

“Fue exactamente como predijo Einstein”

Las ondas gravitacionales son perturbaciones del espacio-tiempo que se forman cuando se produce un acontecimiento cósmico violento. Son una de las predicciones más importantes previstas en la Teoría de la Relatividad formulada por Albert Einstein en 1916. Cien años después de ser planteadas, los científicos del LIGO han conseguido demostrar su existencia. Si bien es cierto que nunca antes habían sido captadas de forma directa, Russell Hulse y Joseph Taylor, vencedores del Premio Nobel de Física en 1993, las detectaron de forma indirecta en 1978.

Gabriela González, portavoz de la Universidad de Luisiana, ha explicado que las ondas fueron captadas en primer lugar por el detector de Livingston y siete milisegundos después por el de Hanford, que es el tiempo en que tardaron las ondas en recorrer la distancia entre ambos observatorios.

Proyectos similares

Además del LIGO, se han desarrollado otros proyectos de investigación para intentar detectar ondas gravitacionales. En Italia se ubica el detector VIRGO, de producción ítalo francesa. En Tokio se encuentra el TAMA y en Hanover (Alemania) el GEO.

Asimismo, se ha diseñado una misión espacial para lograr la detección de las ondas desde el espacio con la intención de evitar posibles distorsiones producidas por la Tierra. El proyecto, denominado LISA, ha sido realizado en conjunto por la NASA y la ESA. Fue lanzado en diciembre de 2015 y se esperaba que pudiera probar elementos que pudieran llevarse a cabo en futuras misiones destinadas a la detección de ondas gravitacionales. Tras el anuncio del hallazgo, Paul McNamara, científico de la ESA y del proyecto LISA Pathfinder, ha felicitado a la Colaboración Científica LIGO. "Es una tremenda noticia para todos aquellos que estudiamos la gravedad y la relatividad general, y enviamos nuestros más calurosos agradecimientos por su excelente descubrimiento", ha expresado.

El descubrimiento de las ondas gravitacionales es fundamental para la comprensión del universo. Por una parte, afectaría al conocimiento sobre la Teoría del Big Bang. Se obtendrían más datos acerca de del origen del universo que permitirían reconstruir los procesos que tuvieron lugar en el pasado hasta llegar al punto de origen. Por otra parte, el hallazgo confirmaría una de las predicciones de la Teoría de la Relatividad General y supondría una nueva forma de observar el espacio, ya que hasta ahora los únicos datos que se podían obtener provienen sólo de aquellos cuerpos que emiten luz. Con el nuevo hallazgo se podrían estudiar los agujeros negros, un campo todavía desconocido ya que no emiten luz.

Visto 803 veces

Deja un comentario

Los comentarios están sujetos a moderación, por lo que pueden tardar un poco en publicarse o rechazarse.

Buscar

@infoactualidad_

¿Qué comemos hoy?

 
Ciencias de la Información

<PRIMEROS>

Hamburguesas con patatas

Alitas de pollo

Merluza en salsa

<SEGUNDOS>

Gazpacho 

Paella mixta 

Ensaladilla rusa

  

Infoactualidad no recaba datos personales de ningún tipo, pero emplea cookies para contar las visitas. La navegación por el sitio significa aceptar este uso.