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Jueves, 21 Enero 2016 16:21

Felicidad artificial

Escrito por 
Cigarrillo de marihuana / Foto: La4to Cigarrillo de marihuana / Foto: La4to

El cannabis es una droga ilegal que más del 25% de la población reconoce haber probado alguna vez en su vida, según datos del Observatorio Nacional sobre Drogas. Genera amplios debates en torno a su legalización, pero las consecuencias de su consumo, en términos de salud, es lo que verdaderamente debería preocupar.

 

 Redactor: Salva Lupi / Imagen y montaje: José María Echegaray / Kollected

 

En algunos países como Uruguay ya la han legalizado, también en territorios de Estados Unidos como por ejemplo Colorado o Washington, donde se permite la distribución regulada de marihuana para uso no médico. Los detractores se preocuparán viendo cómo su despenalización va colonizando poco a poco estados de todo el mundo. No siempre son risas lo que provoca, sino que también genera problemas de “memoria o motivación”, según apunta Manuel Guzmán, catedrático de la Facultad de Ciencias Químicas (UCM) e investigador especializado en los efectos de los compuestos activos del cannabis. 

Los preparados derivados de la especie Cannabis sativa son diversos, se presentan a través de cogollos, polen, hachís o aceites, entre otros. Sus efectos son esencialmente los mismos. El doctor Guzmán utiliza una metáfora para definirlo: “Es como si con el trigo hiciéramos galletas, bizcochos, pan o cualquier otro producto que contuviese trigo, estos productos pueden contener, por ejemplo, porcentajes desiguales de proteínas, pero su composición química es parecida”.

El cannabis en el cerebro

En el caso del cannabis, el componente psicoactivo que produce reacción en el cerebro es el delta-9-tetrahidrocannabinol, más conocido como THC, sustancia que genera lo que vulgarmente se llama ‘colocón’. Una planta que dé lugar a un preparado con un 30-40% de THC es una planta muy fuerte, y por tanto muy psicoactiva. Es este porcentaje el que determina su intensidad.

Cuando una persona consume cannabis unas proteínas neuronales llamadas receptores CB1 actúan como 'radares moleculares' recibiendo al THC. Al ser reconocidas, la liberación de dopamina y otros neurotransmisores se ve afectada, lo que genera en quien la consume efectos placenteros. Guzmán describe que la marihuana puede provocar efectos amnésicos o de desorientación, entre otros. Esta situación se debe a que el THC se une a receptores concretos del cerebro que actúan en los procesos de memoria o cognición.

El cannabis se utiliza en procesos terapéuticos, debido a que algunas de estas neuronas receptoras que interaccionan con el THC están localizadas en zonas del cerebro que controlan el dolor, la actividad motora o la ingesta. En cuanto a los efectos negativos que produce se encuentran los problemas de tipo psiquiátrico. “La psicoactividad de un preparado depende principalmente del THC, pero también de otra sustancia denominada cannabidiol (CBD), que funciona como atenuante”.

 

 La psicoactividad de un preparado depende principalmente del THC, pero también de otra sustancia denominada cannabidiol (CBD), que funciona como atenuante

 

Diferentes vías de consumo

“El ratio de estos dos componentes es uno de los principales factores que define la psicoactividad del cannabis”, explica Guzmán. Su mal uso no solo depende de la cantidad de cannabis que consumimos diariamente, sino del nivel de THC y CBD que éste contiene, además de la configuración genética de la persona y otros factores.

La forma más segura de consumirla suele ser por medio de algún tipo de extracto aceitoso. Se debe a que por vía respiratoria causa efectos perjudiciales en el tracto respiratorio y el digestivo. La vía oral para uso recreativo presenta inconvenientes porque el efecto que produce no se manifiesta hasta pasadas dos o tres horas, al contrario que en el momento de fumar, cuando el efecto es casi instantáneo. Este proceso hace que la persona consuma más cantidad para sentir el efecto.

Pasadas esas dos horas se hace notar el efecto y la mayor parte de las sobredosis por uso recreativo de cannabis se producen porque se ha ingerido demasiada sustancia. Para entonces, ya es demasiado tarde.

Peligros del cannabis

El doctor Guzmán puntualiza: “El cannabis no es tóxico, entendido como sustancia que pueda afectar a la viabilidad de nuestras neuronas o de nuestras células en general”. La planta Cannabis sativa es un organismo natural, pero en sus diferentes preparados se añaden otras sustancias que pueden alterar su composición. Por ejemplo, el hachís suele mezclarse con algún tipo de caucho o goma e incluso arcilla, pero esto no genera mucho más peligro que la toxicidad provocada por el humo cuando se consume en forma de cigarrillo.

La adicción es un peligro del cannabis. Aunque ésta se produzca en menor medida que el tabaco, el alcohol o los psicoestimulantes, sus efectos pueden incluir el aislamiento social, la bajada del umbral de vulnerabilidad en cuanto a efectos psicóticos, las fobias o un estado emocional más desequilibrado. El doctor Guzmán dice: “Hay un pequeño porcentaje de consumidores, que suele oscilar según las encuestas entre el 5-10%, que sí puede pasar a tener algún tipo de problema psiquiátrico”. Esto, en ocasiones, no solo depende del consumo de cannabis, además, si se mezcla con una o más drogas, los problemas se disparan.

Otra cuestión importante está asociada a la genética, no tanto al género. Es cierto que las mujeres, por lo general, tienen un peso corporal menor que las hace más vulnerables, pero no hay que tomar esta tendencia como regla. Cuando se genera el mayor número de problemas es en torno a la edad de consumo. Hasta los 18-20 años los riesgos asociados al consumo de cannabis son mayores, porque el cerebro no ha terminado de desarrollarse. En torno a este periodo existen estudios que reflejan que los daños pueden ser irreversibles, aunque hay otros que dicen lo contrario.

Autor Lat4o 2
Cigarrillo de marihuana / Foto: Lat4o

El director del Centro Terapéutico Grupo 4 de Madrid, José Gómez-Acebo dice que “en los últimos años no se ha producido un aumento en el número de pacientes afectados por la marihuana”. Por otra parte, el delegado de Gobierno para el Observatorio Nacional sobre Drogas, Francisco Babín explica que la disminución de la preocupación en las encuestas del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) sobre drogas viene disminuyendo desde hace más de veinte años, por tanto no es un fenómeno que se pueda acotar al periodo de crisis económica.

Gómez-Acebo recalca que “uno de los problemas del cannabis es la asociación dinero/consumo, el bajo precio de esta droga comparada con otras como la cocaína hace más fácil acceder a ella”. También se puede relacionar con el aumento que tiene el consumo de esta droga en las generaciones más jóvenes del país, ya que un gramo de marihuana se puede conseguir por apenas cinco euros.

Números preocupantes

Los datos que refleja el consumo en la etapa educativa secundaria son alarmantes. Desde los 14 años hasta los 18 el aumento es progresivo, un 29,7% de los jóvenes varones de 18 años reconoce haber consumido esta droga en los últimos 30 días, frente a un 18,9% en las mujeres de la misma edad. Por esta razón, no es de extrañar que se sigan políticas de in formación y formación en los centros educativos.

Francisco Babín reconoce que “estas medidas han sido insuficientes”. A su vez el doctor Guzmán se refiere a ellas como 'medidas represivas'. “De ahí que no funcionen. La legalización de la marihuana con una venta controlada, a través de farmacias, significaría conocer los porcentajes exactos de psicoactividad de la sustancia en sí”, indica. La dificultad está en saber si la relación causa-efecto, que supondría hacerla legal, beneficiaría en términos de salud a reducir el número de consumidores menores de 18 años.

A finales de los 80, la segunda preocupación de los españoles era la droga, sobre todo la heroína. En la actualidad el porcentaje que representa dicha preocupación solo es de un 0,4%. La marihuana no es ni mucho menos comparable con la heroína, pero es cierto que en cuanto a consumidores el cannabis ha sido la sustituta de ella en lo que transcurre de siglo.

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